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domingo, 23 de noviembre de 2025

Siempre Estarás

 

Duele dejar ir a las personas.
Duele cuando las extrañas hasta en las entrañas,
cuando sabes, y entiendes, que no estarán más,
al menos no para ti.

Duele el pecho y duele el alma
cuando te sumerges en el inframundo
de la vida que pudo ser y no fue,
de lo que fue pero ya no será,
mucho menos contigo.

Me abrazan los recuerdos, me abraza tu ausencia.
Me abrazan tus besos, tu risa, tus ocurrencias.
Pero ya no me abrazas tú, y lo entiendo.

A veces tomamos decisiones necesarias.
A veces hay que sacrificar la vida tal como la conocemos,
y todo, de algún modo, tiene una razón
que quizá nunca podamos explicar.

Tendrás un nuevo amor,
personas que te querrán y te adorarán,
alguien que llegará a tu vida con la calma que mereces
y con la luz que hoy buscas en otros caminos.
Y en ese pequeño paraje perdido
entre las islas de la vida que elegiste,
no olvides que, muy lejos,
entre el calor, el frío y las grandes montañas,
siempre habrá alguien que te piensa,
que te ama en silencio,
que aprendió a estar solo,
pero no a dejar de pensarte.

En ese frío silencio que me toca vivir,
el mundo entero me habla y no lo escucho.
Vivo en mi propio mundo.

Duermo solo, pero contigo.
Te recuerdo, te abrazo y me duermo.
Y cuando despierto y ya no estás, lo entiendo.

Busco tu foto,
no en el álbum que dejaste: la busco en mi pecho.
Suspiro, te doy un beso en silencio
y camino. Camino.